¿En qué estamos?

¿En qué estamos? Segundo video en que el padre Gonzalo Espina nos invita a cosechar lo vivido el mes de enero y a disfrutar de este mes de febrero, en que nos aproximamos al tiempo de Cuaresma. .

Noticias

Como parte de las actividades de la Escuela de Verano, la diócesis de Valdivia celebró un encuentro diocesano con el fin de agradecer al Señor por lo vivido durante estos meses, y pedir por la elección del obispo que la diócesis necesita.

Alrededor de 300 personas se reunieron para orar en comunidad por la diócesis, dar gracias y pedir al Señor por su pastor. Este encuentro comenzó con una breve muestra fotográfica con el fin de reconocer las diversas comunidades, movimientos y parroquias presentes en la diócesis, con el fin de profundizar en el carácter de Iglesia diocesana. A continuación el padre Gonzalo Espina, Administrador Apostólico de la sede vacante de Valdivia, presidio la Eucaristía.

Este encuentro se realiza por primera vez y quiere instalarse como una tradición en la diócesis, la que luego de formarse durante la semana de la Escuela de Verano, quiere finalizar con una acción de gracias que involucre a toda la comunidad diocesana. Al respecto, el padre Gonzalo Espina agradeció a los presentes, sobre todo a quienes llegaron de comunas más lejanas como Río Bueno, Paillaco y Lago Ranco por hacerse presentes.

Esta celebración marcó el fin de la XXII Escuela de Verano de la diócesis de Valdivia, que contó con la participación de cerca de 200 personas en distintos talleres.

Destacó la masiva participación en el taller del padre Pedro Gil, “Acompañar los procesos humano-creyentes en los jóvenes”, con más de 70 personas. Señalar que uno de los objetivos de los talleres que se realizaron este año fue relacionarlos a las pastorales presentes en la diócesis con el fin de fortalecer el trabajo pastoral.


Esta actividad se ha realizado por más de 20 años y en esta versión tendrá un régimen de un solo turno a las 19:30 horas en el Instituto Salesiano de Valdivia, entre el 2 y el 5 de enero.

P1580694

La comunidad católica de Valdivia invita a participar de su Escuela de Verano, la que por 22 años ha sido un espacio de reflexión y formación en temáticas de actualidad, trabajo con jóvenes, acompañamiento a persona excluidas, autocuidado, entre otros temas que se renuevan en cada versión respondiendo a las necesidades de cada año.

Este año la novedad radica en el cambio a un régimen de un solo turno, de 19:30 a 21:30 horas. Además, en el marco de su próxima visita a nuestro país, se ha recogido la mirada y los mensajes que el Papa Francisco tiene sobre diversos temas, como el acompañamiento y dignificación del adulto mayor, la acogida de migrantes, el respeto por la creación, su preocupación por la comunicación, entre otros.

Entre la oferta de talleres se encuentran los que impartirá la Pastoral Social Caritas de Valdivia, que incluye un curso en que se abordarán la temática de como acoger a los hermanos y hermanas migrantes. Además, otro taller tratará sobre el empoderamiento de los adultos mayores. También se impartirán talleres que reflexionan y entregan herramientas para trabajar el liderazgo, el acompañamiento a persona que han sufrido pérdidas de diverso tipo y el trabajo con jóvenes.

El padre Gonzalo Espina, Administrador Apostólico de Valdivia, invita además a la actividad que se realizará el viernes 5 de enero. “El día 5 queremos tener un encuentro diocesano donde estén representadas todas las parroquias, colegios, comunidades, movimientos, grupos, pastorales e iniciativas diversas, para juntos orar y agradecer al Señor, y pedir también por la elección de un nuevo obispo en este tiempo que esperamos por ello.”

Las inscripciones se podrán realizar el mismo día 2 de enero en el Instituto Salesiano de Valdivia a las 19:30 horas. Para mayor información contactarse al número 63-2-340-004 o escribiendo a escuela@iglesia.cl

00-Presentación
01-“Liderazgo-cristiano-para-los-tiempos-de-hoy”
02-“La-Iglesia,-hospital-de-esperanza”
03-Desde-dónde-piensa-y-siente-el-Papa-Francisco
04-“La-Catequesis-según-Francisco”
05-“Acogiendo-al-que-llega-de-fuera”
06-“Los-mayores-y-su-aporte-en-la-sociedad”
07-“Acompañar-los-procesos-humano-creyente-de-los-jóvenes”
08-“La-Educación-y-el-pensamiento-social-del-Papa”
09-“Comunicación-en-tiempos-de-Francisco”
10-“El-Papa-Francisco-en-el-cine”
11-“La-familia-cristiana-hoy”

La diócesis de Valdivia invita a toda la comunidad para que este 10 de agosto agradezcamos y celebremos a nuestros diáconos por su entrega, compromiso y servicio a través de su ministerio diaconal en la fiesta de San Lorenzo, patrono de los diáconos.  

El Decanato San José realizará una eucaristía este 10 de agosto a las 19:30 horas en el templo de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en Paillaco. A esta celebración se invita a todas las comunidades de La Unión, Río Bueno, Futrono, Los Lagos, Paillaco y Lago Ranco a participar acompañando a quienes por amor sirven a sus diversas comunidades como diáconos.

El Decanato San Antonio Abad celebrará una eucaristía a las 19:30 horas en el templo de la Parroquia San Pablo. Como decanato se invita a todas las comunidades, pastorales y movimientos de Corral y Valdivia a participar acompañando a los diáconos que sirven en este decanato.

El servicio que prestan los diáconos es un valioso y hermoso testimonio de amor y entrega por la causa del Reino, ellos acompañan a sus comunidades en los momentos más importantes y significativos de nuestras vidas, personales y comunitarias, al celebrar la liturgia, acompañando al sacerdote en la eucaristía, en bautizos, responso, visitando a los enfermos y dando una palabra de cariño a quienes los necesitan.

En este año en que como diócesis ponemos el acento en las Vocaciones y Ministerios sepamos reconocer y agradecer el servicio que día a día estos hombres realizan por amor a la causa de Cristo y a la Iglesia. Juntos oremos por ellos y sus familias, y pidamos al Señor que llame a más hombres a servir a su Pueblo a través de este hermoso ministerio.

¿Quién fue San Lorenzo?

San Lorenzo es un santo venerado por muchas tradiciones cristianas, y ampliamente venerado en la Iglesia Católica como patrono de los diáconos.

San Lorenzo fue uno de los siente diáconos regionarios de Roma, es decir uno de los siete hombres de mayor confianza del Sumo Pontífice, en su tiempo el papa Sixto II. Su tarea era de suma importancia pues tenía la responsabilidad de repartir la ayuda entre los pobres y más necesitados.

En el año 257 el emperador Valeriano público un decreto que establecía que cualquiera que se identificara como cristiano seria condenado a muerte, lo que resulto en una gran persecución. El 6 de agosto, mientras oficiaba una celebración en un cementerio, el papa Sixto II fue asesinado junto a 4 de sus diáconos.

San Lorenzo al ver esto, y presintiendo que el peligro llegaba, tomo todas las riquezas que tenía en ese entonces la Iglesia en Roma, vendió ornamentos y objetos para el culto y el dinero reunido lo repartió entre los más necesitados y pobres de Roma.

El alcalde de Roma, que era un pagano muy amigo de conseguir dinero, llamó a San Lorenzo y le dijo: “Me han dicho que los cristianos emplean cálices y patenas de oro en sus sacrificios, y que en sus celebraciones tienen candeleros muy valiosos. Vaya, recoja todos los tesoros de la Iglesia y me los trae, porque el emperador necesita dinero para costear una guerra que va a empezar”.

Lorenzo le pidió que le diera tres días de plazo para reunir todos los tesoros de la Iglesia, y en esos días fue invitando a todos los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos y leprosos que él ayudaba con sus limosnas. Y al tercer día los hizo formar en filas, y mandó llamar al alcalde diciéndole: “Ya tengo reunidos todos los tesoros de la iglesia. Le aseguro que son más valiosos que los que posee el emperador”.

Llegó el alcalde muy contento pensando llenarse de oro y plata y al ver semejante colección de miseria y enfermedad se disgustó enormemente, pero Lorenzo le dijo: “¿por qué se disgusta? ¡Estos son los tesoros más apreciados de la iglesia de Cristo!”

El alcalde lleno de rabia le dijo: “Pues ahora lo mando matar, pero no crea que va a morir instantáneamente. Lo haré morir poco a poco para que padezca todo lo que nunca se había imaginado. Ya que tiene tantos deseos de ser mártir, lo martirizaré horriblemente”.

Y encendieron una parrilla de hierro y ahí acostaron al diácono Lorenzo. San Agustín dice que el gran deseo que el mártir tenía de ir junto a Cristo le hacía no darle importancia a los dolores de esa tortura.


Diseñado y administrado Juan Latorre.