En qué estamos

Mes a mes el R.P. Gonzalo Espina, Administrador Apostólico de la sede vacante de la Diócesis de Valdivia nos presenta el acontecer de nuestra comunidad.

Noticias

La comunidad diocesana se hizo presente para saludar y agradecer a la Patrona de Chile, con principal asistencia de uniformados.

La mañana del viernes 23 de marzo, se realizó en el templo Catedral de Valdivia un Te Deum, presidido por el Administrador Apostólico de Valdivia, R.P Gonzalo Espina, para agradecer a Dios la protección de la Virgen del Carmen como madre y reina de Chile, pero principalmente como patrona de las Fuerzas Armadas y de Orden, en el contexto de los 200 años de la Carmelita patrocinando la patria.

Fueron dos imágenes que comenzaron a recorrer Chile, una desde Punta Arenas y otra desde Arica, el 14 de marzo, cuando se cumplían 200 años del voto que hizo Bernardo O’Higgins a la Virgen del Carmen para la ayuda en la campaña de Independencia, donde se acogieron como hijos de la Madre que bendece por completa la Patria.

De hecho, es el mismo general José de San Martin, quien le reconoce la especial colaboración Carmela al Superior del convento franciscano en Mendoza, cuando le escribe “La decidida protección y ayuda que ha prestado al Ejército de los Andes su Patrona y Generala, Nuestra Madre y Señora del Carmen, son demasiado visibles. Un cristiano reconocimiento me estimula a presentar a dicha Señora, que se venera en el convento que rige Vuestra Paternidad, el adjunto bastón como propiedad suya y como distintivo del lado supremo que Ella tiene sobre dicho Ejército".

En la homilía, el padre Gonzalo invitó a “hacer de Chile un hogar para todos, trabajando por superar la pobreza, la desigualdad tan grande, la corrupción, la violencia… y todo aquello que podríamos considerar “enemigos de la Patria” porque la destruyen, porque van contra el bien común y contra la justicia y la paz”, sentenció el sacerdote.

En su recorrido, la imagen de la Carmelita, luego de Valdivia arribará a Temuco, para seguir recorriendo el sur y centro del País, hasta llegar al Santuario Nacional de Maipú el 5 de abril, cuando se conmemoren 200 años de la Batalla ahí acontecida.


La imagen de la Carmelita será recibida en la capilla San Alberto Hurtado del Obispado Castrense, y está invitada toda la comunidad.

El Obispado Castrense junto al Ejército de Chile han querido rendir un homenaje a la Virgen del Carmen, como patrona de Chile y de las Fuerzas Armadas y de Orden. Es por eso, que han hecho recorrer dos imágenes de ella, para su veneración en distintas ciudades de nuestro país, incluida Valdivia.

Una imagen partió desde Arica hacia el sur, y la otra, desde Punta Arenas hacia el norte, y es la que llegará a Valdivia a las 22 horas de hoy, jueves 22 de marzo, proveniente de Puerto Montt. El cronograma de actividades fue dado a conocer por el padre Fernando Provoste, capellán Castrense en Valdivia, que van desde Eucaristías, procesiones y hasta cantatas folklóricas.

El sacerdote informó que la recibirán “en el Campus Militar y la llevaremos en procesión hacia la capilla militar San Alberto Hurtado, donde tendremos una liturgia de Acción de Gracias por el recibimiento de la Virgen del Carmen, y posterior a eso, con algunos grupos folklóricos de la ciudad tendremos una cantata a la Carmelita”, declaró el padre Provoste.

Mañana, viernes 23, a las 8 de la mañana vienen los honores militares a la Virgen en el cambio de guardia. A las 9 de la mañana se realizará una Eucaristía con grupos folklóricos y a las 10:30 se peregrinará hacia la Catedral, donde con nuestro administrador apostólico de Valdivia, padre Gonzalo Espina, se celebrará un Te Deum de acción de gracias.

El motivo de la actividad es agradecer a la Virgen del Carmen su protección a Chile y a las Fuerzas Armadas, en aniversario número 200 de la Batalla de Maipú, donde O’Higgins y San Martin se advocaron a la Virgen del Carmen y bajo su patrocinio llevaron a cabo la batalla que dio como resultado la definitiva Independencia nacional.

 


Las comunas de Río Bueno, Paillaco y Valdivia vivirán otro año más la fiesta al santo romano que congrega a miles de personas en toda nuestra diócesis.

El 20 de enero la Iglesia Católica celebra la fiesta de San Sebastián, mártir romano. Esta es una de las fiestas religiosa más extendidas en Chile, especialmente en la zona sur, y que en nuestra diócesis se vive fervientemente en las comunas de Río Bueno, Paillaco y Valdivia con misas y peregrinaciones para honrar al santo.

Río Bueno

En la parroquia Inmaculada Concepción, de Río Bueno

Sector Crucero, Capilla Sagrado Corazón de Jesús

Sector Los Copihues, Huacamalal

Sector La Aguada, Puro Chile

08:30 horas - Rosario del Alba

15:00 horas - Eucaristía

19:30 horas  -Eucaristía

09:00 horas -Eucaristía

   

11:00 horas -Eucaristía

   

14:30 horas -Procesión que finaliza con Eucaristía

   

 

Paillaco

Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en Paillaco

(El templo estará abierto desde las 06:00 am)

Rosario y Letanías a San Sebastían

08:00 horas

Misa y Confesiones 

09:00 horas

Misa y Confesiones 

11:00 horas

Misa, Bautismos y Confesiones 

12:30 horas

Rosario y Letanías a San Sebastían

14:00 horas

Misa y Confesiones 

15:00 horas

Procesión con la Imagen de San Sebastián por las calles de la ciudad

16:00 horas

 

Valdivia

Parroquia Nuestra Señora del Carmen

Nuestra Señora del Carmen, en Collico

Capilla del sector Calle-Calle

Misa a las 07:00 horas

Misa a las 09:00 horas 

Misa a las 10:00 horas

Misa a las 10:00 horas

Misa a las 12:00 horas

Procesión a las 12:00 horas, concluye con Misa

Procesión a las 19:00 horas, concluye con Misa

Misa a las 14:30 horas

                                      Capilla San Antonio, en Niebla

Misa

12:30 horas

Procesión 

17:00 horas

Breve historia de San Sebastián

Sebastián, hijo de familia militar y noble, era oriundo de Narbona, pero se había educado en Milán. Llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana. Era respetado por todos y apreciado por el emperador, que desconocía su cualidad de cristiano. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios idolátricos. Además, como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de Cristo. Esta situación no podía durar mucho, y fue denunciado al emperador Maximino quien lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo.

El santo escogió la milicia de Cristo; desairado el Emperador, lo amenazó de muerte, pero San Sebastián, convertido en soldado de Cristo por la confirmación, se mantuvo firme en su fe. Enfurecido Maximino, lo condenó a morir asaeteado: los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene, que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido.

Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero el santo se negó rotundamente pues su corazón ardoroso del amor de Cristo, impedía que él no continuase anunciando a su Señor. Se presentó con valentía ante el Emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y el santo le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximino mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión y arrojaron su cuerpo a un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva el nombre de San Sebastián..

 


Diseñado y administrado Juan Latorre.