¿En qué estamos?

¿En qué estamos? Segundo video en que el padre Gonzalo Espina nos invita a cosechar lo vivido el mes de enero y a disfrutar de este mes de febrero, en que nos aproximamos al tiempo de Cuaresma. .

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A las 09:30 horas del 31 de agosto de 2017, el padre Gonzalo Espina, párroco de la Parroquia San Pablo y Director de la Casa de Formación San Lorenzo, asumió el cargo como nuevo Administrador Apostólico sede vacante Valdivia hasta el nombramiento de un nuevo obispo.

A las 09:30 horas la Nunciatura Apostólica Chilena hizo público el nombramiento del padre Gonzalo Espina como Administrador Apostólico de la sede vacante de Valdivia. El presbítero recibió el nombramiento a las puertas de una misa en agradecimiento por los 30 años de Consejo de Secretarias y Secretarios Parroquiales de la diócesis de Valdivia, siendo estos los primeros en recibir un afectuoso saludo por parte del nuevo administrador.

Las lecturas de la celebración referían al buen administrador, por esto en su homilía el padre Gonzalo hablo sobre la responsabilidad con que se tienen que realizar las tareas encomendadas, y como dicho trabajo será bueno si nace desde el amor y se realizan con cariño por nuestros hermanos. Invito a los secretarios a realizar sus labores con mucha ternura, recordando que por medio de ellos es que las personas son recibidas en cada una de las parroquias. Al finalizar la eucaristía el nuevo administrador pidió que orasen por él para realizar adecuadamente la tarea que se la ha encomendado hasta el nombramiento del nuevo obispo.

A continuación el padre Gonzalo Espina desayuno con las secretarias y secretarios parroquiales, celebrando con ellos los 30 años de su comunidad, luego partió rumbo al Obispado de Valdivia donde fue recibido por los funcionarios, quienes le saludaros y felicitaron por su nombramiento.

 

El nuevo Administrador Apostólico de la sede vacante de Valdivia, hizo llegar a todos los presbíteros,diáconos, religiosos, religiosas, consagradas y laicos de la diócesis de Valdivia, una carta mediante la cual les saludo. En dicha carta también saludó a las autoridades, a todos los hermanos de la fe en Cristo y a los hermanos que profesan otras religiones, ideas o creencias. En su carta pidió por el Arzobispo de Antofagasta, monseñor Ignacio Ducasse, e invito a toda la comunidad al dialogo y al encuentro para trabajar junto por el bien común, sobre todo de aquellos más vulnerables.

 

 

 

Carta del Administrador Apostólico de Valdivia

OBISPADO DE VALDIVIA

Valdivia, 31 de agosto de 2017

Estimados hermanos y amigos

La Santa Sede me acaba de nombrar Administrador Apostólico de Valdivia, sede vacante. He aceptado este servicio  en actitud de humildad y obediencia, con la confianza puesta en Dios y en todos ustedes. Se trata de un servicio temporal, a la espera del nombramiento de un nuevo Obispo. Durante  este periodo he de velar por el bien de la Diócesis, respetando el principio canónico “vacante la sede nada debe innovarse”. Esto significa seguir las Orientaciones Pastorales que ya tenemos, acogiendo los impulsos del Espíritu.

Deseo enviar un entrañable saludo a toda la Iglesia que peregrina en Valdivia, Diócesis a la que amo y sirvo de corazón. Un fraternal saludo a mis hermanos presbíteros, a todos los diáconos, religiosos, religiosas y laicos. Intentaré conformarme más a Cristo, Cabeza de la Iglesia, para servir a todos sin distinción y transmitirles la alegría del Evangelio.

A quienes nos une la fe en Jesucristo, un fraternal saludo en el Señor, que nos quiere cada día más unidos. A todos cuantos profesan otra fe, creencia o idea, mi respeto y valoración en el deseo de diálogo y encuentro, en torno a tantos valores que compartimos y en la búsqueda del bien de todos, particularmente de la dignificación de los hermanos más pobres.

A  las autoridades y representantes de todas las instituciones de la sociedad valdiviana, vaya mi reconocimiento y el deseo de recíproca colaboración, en todo cuanto contribuya al bien común, especialmente cuando esté en juego la dignidad humana y el cuidado del medio ambiente.

Un recuerdo entrañable y agradecido para Mons. Ignacio Ducasse Medina, quien ha sido Obispo de Valdivia durante los últimos 15 años y ahora es Arzobispo de Antofagasta.  Para su nueva misión, nuestros mejores deseos y nuestra oración.

La preparación de la visita del Papa Francisco a Chile y la espera de un nuevo Obispo para Valdivia, nos ofrece un tiempo especialmente propicio para seguir creciendo en el protagonismo de todos en la construcción de la Iglesia, desde la vocación y ministerio de cada uno.

Su hermano y servidor

Gonzalo Espina Peruyero

Administrador Apostólico de Valdivia


El movimiento EPE, Encuentro de Padres en el Espíritu, quiere invitar a la comunidad diocesana a celebrar junto a ellos sus 20 años en nuestra diócesis. La celebración tendrá lugar este domingo 13 de agosto, en la misa dominical de la parroquia San Pablo a las 10:30 horas.

Con gran alegría invitan los miembros del movimiento EPE a toda la comunidad diocesana para celebrar juntos estos 20 años de vivir y llevar el encuentro con Cristo a los padres de nuestra diócesis. Para esto invitan a sumarse participando el día 13 de agosto en la misa dominical de la parroquia San Pablo, y con la oración.

Encuentro de Padres en el Espíritu es una experiencia que forma parte de la gran familia de Comunidades Cristianas de encuentros en el Espíritu, como lo son ENE, ELE, EJE, ESCOGE y EME. Mediante el itinerario de vida comunitaria, formativa y apostólica de EPE, los papás logran desarrollar los valores y capacidades humanas y cristianas necesarias que les permiten: Ayudar a sus familias a permanecer fieles a su fundamente que es el matrimonio, transformándose en Iglesias Domesticas; Conservar la identidad de sus familias en cuanto “comunidades intimas de amor y de vida”, reflejo de la vida de comunión que existe en la Santísima Trinidad; y finalmente lograr la misión específica de sus familias al servicio de la vida, de la comunidad y del Reino.


La diócesis de Valdivia invita a toda la comunidad para que este 10 de agosto agradezcamos y celebremos a nuestros diáconos por su entrega, compromiso y servicio a través de su ministerio diaconal en la fiesta de San Lorenzo, patrono de los diáconos.  

El Decanato San José realizará una eucaristía este 10 de agosto a las 19:30 horas en el templo de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en Paillaco. A esta celebración se invita a todas las comunidades de La Unión, Río Bueno, Futrono, Los Lagos, Paillaco y Lago Ranco a participar acompañando a quienes por amor sirven a sus diversas comunidades como diáconos.

El Decanato San Antonio Abad celebrará una eucaristía a las 19:30 horas en el templo de la Parroquia San Pablo. Como decanato se invita a todas las comunidades, pastorales y movimientos de Corral y Valdivia a participar acompañando a los diáconos que sirven en este decanato.

El servicio que prestan los diáconos es un valioso y hermoso testimonio de amor y entrega por la causa del Reino, ellos acompañan a sus comunidades en los momentos más importantes y significativos de nuestras vidas, personales y comunitarias, al celebrar la liturgia, acompañando al sacerdote en la eucaristía, en bautizos, responso, visitando a los enfermos y dando una palabra de cariño a quienes los necesitan.

En este año en que como diócesis ponemos el acento en las Vocaciones y Ministerios sepamos reconocer y agradecer el servicio que día a día estos hombres realizan por amor a la causa de Cristo y a la Iglesia. Juntos oremos por ellos y sus familias, y pidamos al Señor que llame a más hombres a servir a su Pueblo a través de este hermoso ministerio.

¿Quién fue San Lorenzo?

San Lorenzo es un santo venerado por muchas tradiciones cristianas, y ampliamente venerado en la Iglesia Católica como patrono de los diáconos.

San Lorenzo fue uno de los siente diáconos regionarios de Roma, es decir uno de los siete hombres de mayor confianza del Sumo Pontífice, en su tiempo el papa Sixto II. Su tarea era de suma importancia pues tenía la responsabilidad de repartir la ayuda entre los pobres y más necesitados.

En el año 257 el emperador Valeriano público un decreto que establecía que cualquiera que se identificara como cristiano seria condenado a muerte, lo que resulto en una gran persecución. El 6 de agosto, mientras oficiaba una celebración en un cementerio, el papa Sixto II fue asesinado junto a 4 de sus diáconos.

San Lorenzo al ver esto, y presintiendo que el peligro llegaba, tomo todas las riquezas que tenía en ese entonces la Iglesia en Roma, vendió ornamentos y objetos para el culto y el dinero reunido lo repartió entre los más necesitados y pobres de Roma.

El alcalde de Roma, que era un pagano muy amigo de conseguir dinero, llamó a San Lorenzo y le dijo: “Me han dicho que los cristianos emplean cálices y patenas de oro en sus sacrificios, y que en sus celebraciones tienen candeleros muy valiosos. Vaya, recoja todos los tesoros de la Iglesia y me los trae, porque el emperador necesita dinero para costear una guerra que va a empezar”.

Lorenzo le pidió que le diera tres días de plazo para reunir todos los tesoros de la Iglesia, y en esos días fue invitando a todos los pobres, lisiados, mendigos, huérfanos, viudas, ancianos, mutilados, ciegos y leprosos que él ayudaba con sus limosnas. Y al tercer día los hizo formar en filas, y mandó llamar al alcalde diciéndole: “Ya tengo reunidos todos los tesoros de la iglesia. Le aseguro que son más valiosos que los que posee el emperador”.

Llegó el alcalde muy contento pensando llenarse de oro y plata y al ver semejante colección de miseria y enfermedad se disgustó enormemente, pero Lorenzo le dijo: “¿por qué se disgusta? ¡Estos son los tesoros más apreciados de la iglesia de Cristo!”

El alcalde lleno de rabia le dijo: “Pues ahora lo mando matar, pero no crea que va a morir instantáneamente. Lo haré morir poco a poco para que padezca todo lo que nunca se había imaginado. Ya que tiene tantos deseos de ser mártir, lo martirizaré horriblemente”.

Y encendieron una parrilla de hierro y ahí acostaron al diácono Lorenzo. San Agustín dice que el gran deseo que el mártir tenía de ir junto a Cristo le hacía no darle importancia a los dolores de esa tortura.


Diseñado y administrado Juan Latorre.