Te Deum en Diócesis de Valdivia 2018

La Catedral de Valdivia recibió a una concurrida asamblea, la que se reunión para agradecer por el Chile de hoy, y a pedir por un mañana prospero para este país y sus habitantes. El Administrador Apostólico, Gonzalo Espina, realizó una reflexión en torno como construir la patria desde el amor.

El pasado 18 de setiembre a las 09:30 horas y con destacamentos del ejercito alineados frente a nuestro templo Catedral, la comunidad de la diócesis de Valdivia iba reuniéndose para vivir juntos él Te Deum 2018. La Orquesta Amigos de CIFAN, dirigidos por Pablo Matamala, y el Coro de la Comunidad del Colegio Santa Marta, dirigido por Orieta Navarrete, y el Grupo Ramal fueron encargados de interpretar los cantos de la celebración

A esta tradicional y significativa celebración asistieron autoridades civiles y militares, así como representante de ONG´s locales y otras organizaciones ciudadanas. Además, participaron hermanos y hermanas de las comunidades diocesanas, presbíteros y diáconos, y por el pastor de la Iglesia Luterana de Valdivia, don Emir Ochoa.

A las 10:00 horas comenzó nuestro Te Deum con el canto “Chile una mesa para Todos”. A continuación, se ofreció un pie de cueca a cargo de la Cofradía San Francisco de cuasimodistas. La celebración estuvo marcada por el momento de la Oración Universal, en que representantes de diversas realidades fueron manifestando sus deseos a Dios para con Chile, sus familias, trabajadores, niños, jóvenes, pueblos indígenas, migrantes y fuerzas armadas, mientras iban situado una vela frente al altar.

En su reflexión, nuestro Administrador Apostólico comenzó reconociendo el momento que vive la Iglesia hoy, agradeciendo a las víctimas, por su lucha incansable por la justicia, a los enviados papales y a todos cuantos permitieron que estos casos saliesen a la luz. Además, pidió perdón a nombre de la Iglesia desde Valdivia, comprometiéndose con la creación de ambientes seguros y sanos de convivencia, así como con la escucha y acompañamiento de quienes han sido víctimas de abuso.  “En todo caso, en el Te Deum de este año, antes de cualquier otra reflexión, siento que debo volver a pedir perdón, aquí en Valdivia, en nombre de la toda la Iglesia en Chile.  Manifestando también, el compromiso por reforzar una cultura del respeto, buen trato, trasparencia y cuidado; la disponibilidad a la escucha, esclarecimiento de la verdad y reparación; y el trabajo por la prevención y la aseguración de ambientes sanos y seguros.”, comentó.

Si quieres cambiar el mundo, empieza por cambiarte a ti mismo

La homilía se centró en el Amor, sobre como a partir de la vivencia genuina del amor podemos ir construyendo una patria más justa, y un mundo más humano. Desde el Salmo 14, 1-5, pasando por la Carta a los Romanos (Rom 13, 8-10) y finalmente escuchando las palabras de Jesús en Lucas 10, 25 -37, en la parábola del Buen Samaritano, el padre Gonzalo fue dando respuesta a una serie de preguntas sobre el cómo construir un país para todos.

El Administrador Apostólico de Valdivia nos preguntó: ¿Quién puede construir bien la casa de su vida y la casa de la Patria?  ¿Quiénes hacen crecer las raíces que puedan nutrir su vida y hacerla feliz y plena? ¿Quiénes pueden nutrir una cultura del cuidado, de la justicia y fraternidad, que las necesarias leyes, juzgados y cárceles, por sí solas no podrán conseguir? A los que no señaló que el salmista nos proponernos una forma de vida, un estilo de hacer en sus palabras.

Esta forma de vida de la que habla el salmista se concentra en el amor, que como nos dice el Administrador de la diócesis Valdivia a partir de la lectura de la Carta a los Romanos, nos realizamos y hacemos bien a los otros, en la medida que amamos. Esta es la tarea de la vida y la “única deuda con los demás” Ello, para tener buena vida. Pues como dijo San Irineo: “la gloria de Dios es que el hombre viva”. En este punto profundizó las relaciones presentes en nuestra sociedad, la competencia, el abuso, la explotación, señalando que si construimos desde el amor ninguna de estas relaciones tendrá lugar.

Finalmente, al llegar al término de su recorrido por las lecturas, el padre Gonzalo profundizo y decanto todo esto con la ayuda de la Parábola del Buen Samaritano. El salmista nos propone una forma de vivir, el apóstol Pablo nos dice que quien ama ya cumple la ley de Dios, pero Jesús nos dirá a quienes debemos amar. Como nos recuerda nuestro Administrador Apostólico, Jesús nos deja muy claro que prójimo es todo aquel que nos necesita, y que lo que se nos pide, es acercarnos, compadecernos y dar respuesta concreta. Cristo se abajó y nos enseñó a abajarnos y hacernos cargo de tantos maltratados y botados en el camino.

El mensaje termino al señalar 5 realidades y dos preocupaciones urgentes, que como Iglesia toca señalar al seguir el mensaje de Cristo y comprometerse con “los de abajo”. A estas realidades y preocupaciones, nuestro administrador apostólico las llamo las “7M”. y son: Menores, Mayores, Mujeres, Migrantes, Mapuches, Medio Ambiente y Mediación.

A continuación, se cantó el Te Deum.

Homilía completa


Diseñado y administrado Juan Latorre.