“Todos somos ungidos y enviados por el Señor”

Con estas palabras mons. Jorge Concha se refirió durante la Misa Crismal al deber de toda la Iglesia en el servicio a los más pobres y excluidos, así como en la tarea de hacer cercano a Cristo al mundo, encomienda especialmente hecha a nuestros ministros ordenados.

El frío atardecer del otoño en Valdivia no fue suficiente para evitar que, a las 19 horas en el templo Catedral de Valdivia, se fueran reuniendo unos mil fieles venidos de las comunidades de Corral, Futrono, La Unión, Lago Ranco, Los Lagos, Río Bueno, Paillaco y las parroquias y capillas de Valdivia.

En una celebración presidida por monseñor Jorge Concha, los presbíteros de nuestra diócesis renovaron las promesas contraídas el día de su ordenación sacerdotal, y la comunidad de Valdivia, acompañó al administrador apostólico de Osorno en la consagración del Santo Crisma, y en la bendición de los oleos.

El reverendo padre Gonzalo Espina, Administrador Apostólico de Valdivia, recibió a mons. Jorge Concha, y agradeció su disposición para con nuestra diócesis de Valdivia, y estar presente en nuestra Misa Crismal. En esta celebración, los presbíteros, renuevan sus promesas sacerdotales, y también se consagra el Santo Crisma y se bendicen el Óleo de los Enfermos y el Óleo de los Catecúmenos, los que son entregados a cada comunidad parroquial para ser empleados durante el año.

La consagración del Santo Crisma es un derecho propio del ministerio episcopal (Obispos), por este motivo nuestro Administrador Apostólico, reverendo padre Gonzalo Espina, invitó a monseñor Jorge Concha, Obispo Auxiliar de Santiago, Administrador Apostólico de Osorno y Obispo Titular de Cardi, para presidir y prestar su ayuda a nuestra diócesis en esta importante celebración. Como diócesis agradecemos a monseñor Concha por este servicio que ha prestado a nuestra comunidad, y recordamos que el año pasado fue monseñor Héctor Vargas, Obispo de Temuco, quien acompaño nuestra Misa Crismal.

El Santo Crisma será empleado para el sacramento del bautismo, confirmación, ordenación, y la consagración de altares y templos. Por otro lado, el Óleo de los Enfermos se empleará en el sacramento de la unción de los enfermos, mientras que el Óleo de los Catecúmenos se utilizara para ungir a todos y todas quienes viven procesos de iniciación cristiana y se preparan en catequesis.

Todos tenemos un solo sumo sacerdote, Cristo

En su homilía, mons. Concha comenzó agradeciendo la invitación del padre Gonzalo Espina, quien, como Administrador Apostólico de Valdivia, le invito a presidir la Misa Crismal. A continuación, su homilía abordo dos cuestiones fundamentales: El como el Señor se nos ofrece el día de hoy, y como todos somos ungidos sacerdotes para cumplir con nuestra misión.

Citando el texto de Isaias 61:6, Ustedes serán llamados sacerdotes del Señor, ministros de Dios.”, mons. Concha, puso énfasis en que todo el Pueblo de Dios ha sido ungido como sacerdote, lo que significa una responsabilidad de toda la Iglesia en cumplir con la misión que Cristo nos dejó: Ser cercanos a los que sufren, ser mediadores de Dios en el mundo, acercar a Dios a todas las personas.

Continúo señalando que esta tarea, es un encargo a toda la Iglesia, de todos los bautizados, diáconos, presbíteros y obispos, siendo para los hermanos que han sido llamados de forma especial al ministerio ordenado, un deber mayor. “La misión de ser cercanos a los que sufren es de todos. Todos somos servidores, y así como llama a unos de forma especial, también les encarga a estos una mayor cercanía para con quienes sufren”.

En su mensaje, el Administrador Apostólico de Osorno, interpelo a todo el Pueblo de Dios en Valdivia, especialmente a nuestro clero: “El bautismo y el ministerio sacerdotal imprimen carácter. No es que si llego a la casa dejo de ser sacerdote, o de ser cristiano. Digo soy cristiano, soy sacerdote. Ser sacerdote no es mi función o trabajo, es mi identidad.” A continuación, abordo los aspectos eclesiales del sacerdocio, recordando que todos siendo sacerdotes, especialmente los ordenados con el ministerio sacerdotal, “somos servidores del Pueblo de Dios, pueblo suyo, y no nuestro”.

Ya casi al término de su homilía, abordó cuestiones como el hecho de que no se ordena en el ministerio sacerdotal a una persona para ser isla aislada, sino que para trabajar en comunión diocesana, participando y contribuyendo en todas las instancias como encuentros de clero, consejos, etc. Finalizó esta reflexión con las siguientes palabras: El espíritu ha estado, y sigue estando con todos ustedes queridos sacerdotes y diáconos, en todos ustedes queridos hermanos y hermanas, para consolarlos, y animarnos a todos a hacer nuestra parte en la misión del Reino. Somos enviados, y especialmente nuestros ministros.”

Actividades de Semana Santa

Con la realización de nuestra Misa Crismal, como Pueblo de Dios que peregrina en Valdivia, nos acercamos al Triduo Pascual. Recordamos que, como Diócesis de Valdivia, comenzamos este jueves 18 de abril con la Oración de Laudes a las 09:00 horas en la capilla del templo Catedral. Le invitamos a visitar el calendario de Semana Santa, con toda la información de la diócesis y las parroquias.


Diseñado y administrado Juan Latorre.